» Los
posibles trasvases a aprobar por el PHN
El evidente contenido
político de la decisión que afecta a los trasvases que se
hayan de incluir en el Plan Hidrológico Nacional no obsta
para que tal juicio de oportunidad deba basarse en un
riguroso análisis, lo más objetivo y contrastado posible,
de los datos reales disponibles. Bajo este criterio, se han
realizado los trabajos que se recogen en este Libro Blanco.
Con el fin de determinar los
balances hídricos entre recursos y necesidades, a lo largo
de todo el territorio nacional, el Ministerio de Medio
Ambiente ha desarrollado un complejo y sofisticado sistema
que permite analizar la utilización del agua y optimizar la
gestión de los recursos, mediante las oportunas operaciones
de modelación cartográfica y matemática de las bases de
datos involucradas. A partir del citado instrumento de
trabajo, se han elaborado los mapas de recursos potenciales
y de demandas, después de reservar un volumen de agua
suficiente destinado a la satisfacción de los
requerimientos ambientales.
Con los resultados finalmente
obtenidos ha sido posible construir, tras la correspondiente
agregación territorial por sistemas de explotación y
ámbitos de planificación, los mapas que identifican
aquellos sistemas y territorios de Planes que son
estructuralmente deficitarios o que presentan un superávit.
Se hace notar que los sistemas que aquí se califican como
estructuralmente deficitarios lo son, sean cuales sean las
infraestructuras de que se les dote y aunque se optimice la
política de uso y ahorro al máximo teóricamente posible,
teniendo en cuenta las demandas actualmente existentes. Es
decir, se trata de territorios que sólo pueden ver
resueltos sus problemas actuales, no ya futuros, de
insuficiencia de recursos, mediante transferencias
procedentes de otros ámbitos territoriales.
En cuanto a los sistemas que
se definen como excedentarios, este juicio significa que sus
recursos son globalmente superiores a las necesidades
consuntivas, lo cual no implica que, en su ámbito
territorial, no puedan plantearse problemas puntuales de
suministro. Estos problemas pueden existir por insuficiencia
de infraestructuras o problemas de calidad, pero no por
insuficiencia de recursos. Se han calculado también los
balances a largo plazo, sobre la base de las demandas
máximas contempladas en los planes hidrológicos, de manera
que los sistemas que aún así resultan excedentarios, no
verán limitadas sus expectativas futuras.
Así, las principales
conclusiones que se han podido extraer son las siguientes:
-
El único Plan Hidrológico cuyo territorio es
estructuralmente deficitario, sea cual sea la óptica de
análisis, es el correspondiente a la cuenca del Segura.
Esta situación sólo puede ser superada incrementando las
aportaciones externas que actualmente recibe.
-
En las cuencas de Guadiana, Sur, Júcar y Ebro existen
sistemas de explotación que se encuentran también en
situación de escasez estructural, aunque no lo esté el
conjunto del territorio del Plan Hidrológico
correspondiente.
-
En el territorio de los Planes de cuenca del Guadalquivir,
Sur, Júcar, Ebro, cuencas?internas de Cataluña, Baleares y
Canarias existen sistemas de explotación en situación de
escasez coyuntural. En el caso del Júcar y del Sur, esta
situación afecta prácticamente a todos los sistemas y,
además, a la globalidad de sus Planes Hidrológicos, por lo
que la posibilidad de efectuar reequilibrios internos se ve
muy dificultada.
Evidentemente, las
conclusiones que sintéticamente se acaban de exponer
requieren ser complementadas con observaciones adicionales
que sobrepasan el alcance de este documento de síntesis.
En lo que se refiere a la
identificación de los sistemas con superávit, puede
resumirse que la cuenca del Ebro y el macrosistema de la
cabecera y curso medio del Tajo se presentan, por su
ubicación hidrográfica y magnitud del superávit
existente, como susceptibles de ser considerados como
posibles áreas de origen para transferencia de recursos
hacia los sistemas deficitarios. Duero y Norte presentan
claras posibilidades desde el punto de vista de sus
recursos, pero con mayores dificultades geográficas y de
otro tipo, por su ubicación relativa respecto a las áreas
deficitarias.
El análisis efectuado de las
necesidades a largo plazo permite confirmar la robustez de
las conclusiones obtenidas.
El debate social sobre el
texto del presente Libro Blanco y, en particular, sobre esta
materia, debe servir también para pulsar hasta qué punto
existe esa mayoría social activamente comprometida con las
posibles transferencias de recursos y para perfilar las
opciones y fundamentos que, sobre esta crucial cuestión, el
propio Libro está ofreciendo. |